“Hostel para relax”
El lugar nos encantó: súper limpio, espacio amplio y decoración cuidada. La cama era un 10, perfecto para descansar. El desayuno, con budín de zanahoria, fruta y mermelada de mandarina casera, fue delicioso. Vanesa, la anfitriona, estuvo atenta todo el tiempo. 100 % recomendado, aunque me desperté de vez en cuando por mosquitos en la habitación, probablemente por el río cercano.
FernándezVor einem Monat