Nos alojamos 3 parejas en este riad en Marrakech y la experiencia fue espectacular. El riad es precioso, muy limpio, tranquilo y con una decoración marroquí auténtica que hace que te metas de lleno en el ambiente de la ciudad. Las habitaciones estaban muy cuidadas y las zonas comunes eran perfectas para relajarse después del caos del zoco. Pero lo mejor, sin duda, fue el casero. Desde el primer minuto estuvo pendiente de nosotros para todo: recomendaciones, ayuda con transportes, sitios donde comer y cualquier duda que teníamos. Siempre atento, amable y con un trato súper cercano, haciendo que nos sintiéramos como en casa. Da gusto encontrarse con personas así cuando viajas. Se nota muchísimo cuando alguien lleva un alojamiento con ganas y cariño, y aquí pasa exactamente eso. Si volvemos a Marrakech, repetiríamos sin pensarlo.”
Sergio·Vor 5 Monaten