“Precioso pero muy mejorable”
Las cabañas son preciosas, tienes toda la intimidad del mundo. Son espaciosas como mini nevera, microondas y cafetera. Las toallas son espectaculares! Ofrecen un pequeño desayuno, cereales, yogur, bagels, huevo duro, manzanas y fresas, mantequilla, mermelada, café y leche. Nosotros compramos zumo y embutido, y lo llevamos para completar el desayuno. El wifi no llega prácticamente nada a la cabaña, y eso que estábamos en la primera, supongo que en las del final, nada de nada, solo funciona en el casa principal donde ponen el desayuno. Si eres pejiguero para dormir, el tren pasa muy cerca, día y noche… muuuchas veces. Es un tren de mercancías, muy muy muy largo y va muy muy muy lento, así que fácilmente lo estás escuchando como 3-4 min. Las cabañas tienen calefacción, pero es insufrible ponerlo por el ruido que hace, es como tener un secador en marcha, así que obligatoriamente lo tienes que quitar para dormir y por lo tanto, hace frío!
IrisVor 3 Wochen