Preciosa casita rural con unas vistas privilegiadas y equipada con todo lo necesario. Muy bien ubicada para visitar el norte de la isla y lugares tan especiales como La Fajana, el Charco Azul o Los Tilos. Mónica fue un encanto y tuvo varios detalles que nos ganaron por completo. Es un alojamiento perfecto para descansar y disfrutar de un cielo estrellado después de pasar el día de excursión. Nos gustó todo, pero hay que tener en cuenta que hay que coger el coche para ir al pueblo a comprar o tomar algo. A nosotros no nos importó en absoluto, pero es algo a tener en cuenta
EsterVor einem Monat