“2 noches en Bluerama se nos hicieron cortas”
El personal nos recibió y trató durante toda la estancia de manera que nos hizo sentir como en casa. Si bien es cierto que la cuesta para llegar es empinada, una vez llegas a Bluerama entiendes el porqué y ves que merece 100% la pena. La infinity pool es ideal, el restaurante donde puedes desayunar, comer y cenar tiene un ambiente tranquilo y las vistas son innmejorables. En cuánto a la habitación, nos sorprendió el tamaño, era súper amplia y comoda, súper bien equipada y muy bien decorada. Lo único que mejoraría de la habitación sería el baño. Siendo la habitación tan cuidada en cuánto a amplitud, materiales, detalles, el baño se me quedó un poco "soso". Tenía lo básico e absolutamente imprescindible, pero lo haría algo más acogedor
Claudia·Πριν ένα μήνα