“Un bello descanso en la paz de las sierras”
La ubicación es genial, a pasos de todo. Las camas son cómodas y el lugar siempre impecable. Vanessa nos recibió con una sonrisa, y Nicolás, uno de los dueños, estuvo disponible en todo momento. Las vistas son espectaculares y las sábanas y toallas de alta calidad. El desayuno está bien, aunque los panes podrían ser un poco más frescos. Las duchas tienen buena presión, pero el agua de lluvia es un poco débil.
KkannoΠριν ένα μήνα