“Un entorno precioso y la maravillosa hospitalidad de María”
El alojamiento está situado en un entorno precioso, muy tranquilo y rodeado de naturaleza. Las instalaciones están muy cuidadas y, sobre todo, queremos destacar la limpieza, tanto de las habitaciones como de las zonas comunes. Pero sin duda lo mejor de nuestra estancia fue María. Su trato fue magnífico desde el primer momento: súper amable, atenta y siempre pendiente de que estuviéramos cómodos. Además, es una excelente cocinera. Su hospitalidad hizo que nos sintiéramos como en casa y marcó realmente la diferencia durante nuestra estancia. ¡Muchas gracias, María!. El principal inconveniente fue que no pudimos ducharnos con agua caliente durante nuestra estancia. El alojamiento funciona con energía solar y, al no haber hecho suficiente sol ese día, no había agua caliente. Entendemos perfectamente las particularidades de un alojamiento de este tipo, pero creemos que es una información importante que debería indicarse claramente en el anuncio para que los huéspedes lo sepan antes de reservar. En cualquier caso, María se disculpó con nosotros y trató la situación con muchísima amabilidad. Por otro lado, aunque la habitación estaba muy limpia y era cómoda, nos pareció bastante básica. Algo más de decoración y algunos pequeños detalles ayudarían a hacerla más acogedora y acorde con el bonito entorno del alojamiento
DavidHace un mes