“No volveremos”
La ubicación estaba genial y el personal, Toni, Ramón y Sabrina, siempre se esforzaron por arreglar cualquier problema. Pero el baño era un desastre: poca agua, la ducha era pequeña y incómoda, y solo había dos almohadas finitas, lo que hizo que dormir fuera incómodo. El desayuno también estaba muy por debajo del precio que pagamos. No volveré.
DanielHace 2 meses