“Péssima”
There was no cleaning, the bed and mattress were awful, the bathroom was on the ground floor and the bedroom on the first floor, and a café next door had a noisy terrace with people shouting loudly, like a market.
DosHace 2 meses
★★★·Torre de Moncorvo·8.3
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o simplemente escríbelo — «hacia el 20, tres noches»
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Ninho do Corvo, a boutique guest house in Torre de Moncorvo, offers air‑conditioned rooms with parquet floors, private bathrooms, and walk‑in showers. Each room includes free Wi‑Fi, toiletries, a hairdryer, and a TV, plus a balcony overlooking a tranquil street. Nearby attractions include Longroiva Hot Springs (35 km), Mirandela Medieval Bridge (48 km), and Freixo de Espada a Cinta Church (39 km).
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Cómo valoran los huéspedes el hotel, aspecto por aspecto.
There was no cleaning, the bed and mattress were awful, the bathroom was on the ground floor and the bedroom on the first floor, and a café next door had a noisy terrace with people shouting loudly, like a market.
Dos·Hace 2 meses
Voy a poner la ubicación por poner algo. Y el comentario lo voy a partir en dos, porque no me deja ponerlo todo en la casilla de "¿Qué no te gustó?" A ver. a 58€ la noche no esperábamos milagros aunque lo de que el baño "privado" estuviera en un piso diferente a la habitación sería un detalle publicitarlo un poco más. Pero en fin, ellos dicen que lo tienen anunciado. Yo sigo sin verlo aún después del viaje, pero. tampoco voy a perder más tiempo con este sitio, igual sí está anunciado pero se me ha pasado. Y aquí empieza la aventura. Llegamos a una hora a la cual la recepción tendría que estar abierta. En la puerta no contestó nadie. Llamamos al teléfono, inicialmente sin éxito. Al final, el el bar de abajo nos tranquilizan y nos dicen que enseguida nos atienden. Al de 10 minutos aparece un señor con un manojo de llaves y nos enseña la "habitación con balcón". Nos medio entendemos entre varios idiomas. La habitación está en el segundo piso, subiendo por unas escaleras empinadas y estrechísimas. Es pequeñita pero cuqui; ha vivido tiempos mejores (como el resto del edificio), cruje absolutamente todo y mejor no levantar nada de su sitio ni mirar por debajo de la cama. Vale, no esperamos milagros pero no veo baño. ¿El baño?. por respuesta recibo una visita guiada por la habitación. "allí está el aire acondicionado, el sofá, la tele". "este es el mando de la tele, se enciende apretando el botón rojo". "este es el mando del aire". etc. Intento cortarle la cháchara volviendo a preguntarle por el baño. Pero me falta por ver la cocina, con todos los cacharros disponibles. Y ¿Cómo voy a vivir sin saber como funciona la tostadora?. en fin, no sé lo que habrá durado la "explicación" pero se me hizo eterna. El hombre por fin se da cuenta que nuestra paciencia tiene límites y pide que le acompañemos al piso de abajo, donde quiere enseñarnos el baño. Hay más sorpresas. Falta la llave del baño. Durante el cuarto de hora siguiente se desarrolla delante de nosotros un mini-drama en el cual el hombre usa mucho el teléfono y gesticula más todavía. Ya nos lo tomamos a risa. Alguien trae la llave; con un poco de esfuerzo conseguimos ver, por fin, el baño. Se nos asegura que sí, que el baño es privado y además no hay ningún huésped más. El señor se va. Yo vuelvo a ensayar lo de "abrir el baño"; el esfuerzo empleado en abrir la puerta no me acaba de parecer normal. Lo consigo. Poniendo mucho de nuestra parte, nos olvidamos de todos los "mini-fallos" y disfrutamos de una tarde chula en un pueblito precioso. 7 de la mañana del día siguiente. La necesidad aprieta y la puerta del baño no se abre. La llave ni entra en la cerradura, ya ni hablar de girar el tambor. Gabinete de crisis, teléfonos, aparece el señor. Intenta abrir el baño. Sin éxito. Nos abre el baño de abajo. Obviamos que no tiene toallas. Lo que queremos es largarnos. Lo antes posible. Ya hemos perdido la cuenta de los viajes hechos por la escalera de la muerte. Es domingo, no hay cerrajero. Por un sexto sentido no hemos dejado nada en el baño. Nos podemos ir. Una señora, en un inglés mucho mejor que el "esperanto" del señor de las llaves que hizo de recepcionista, pide perdón y jura que es la primera vez que le pasa algo así. Le digo simple y llanamente que no me explico cómo tiene abierto el hotel en estas condiciones. Obviamente, se ofende y me reta a decirle qué más he encontrado que esté mal. Sujétame el cubata. Oye, igual soy yo el especialito. Pero en reseñas anteriores la gente ya se queja de que las cerraduras funcionan mal. Puede jurar la señora lo que quiera, pero esto no es la primera vez que les pasa. O lo han arreglado mal o ni se han tomado la molestia. Conseguimos salir. Al menos esa puerta funciona. En el pueblo vemos al "equipo anfitrión" tomando algo, como si nada hubiera pasado
C_o_r·Hace 2 meses
The location, building architecture, comfort, and the host’s hospitality were all great. Nothing to mention.
Luis·Hace 3 meses
The location was excellent, but we didn’t like that the bathroom was not next to the room but on the lower floor. That issue was eventually overcome and ended up affecting the functionality.
Vítor·Hace 5 meses
The accommodation was simple but had all the comforts. The location was superb, next to the Castle square with the Basilica peeking over. The highlight was the open, welcoming atmosphere and the host, Mr. Belarmino. I liked everything.
Fernandes·Hace 5 meses