Reservamos, llegamos cansados tras el viaje y no había nadie que nos recibiera; llamamos sin respuesta. Después de insistir, fuimos a ver las playas que están a unos 10 km y al volver al hotel el mismo silencio; al atardecer, por fin, alguien contestó y dijo que el precio era 3 o 4 veces más alto y que en una hora podrían mostrarnos la habitación. Ya casi de noche y en un país que no conocíamos, nos fuimos agotados y decepcionados a otro hostal con buena disposición.
JulioIl y a 4 semaines