“DE NUEVO EN LAS ALPUJARRAS”
La presencia de la anfitriona esperándonos a la hora convenida, y explicarnos donde se aparca( buen sitio) enseñarnos la casita( tipo rural, anteriormente una especie de establo de vacas), en un barrio en alto al otro lado del pueblo, muy bien arreglado, con techumbres de vigas de madera, todo muy limpio, cómodo, con todo lo necesario para pasar varios días, con parking prácticamente al lado, con un mirador al pueblo, alejado del ruido, muy tranquilo ( se respira paz) y salida rápida del pueblo a la autovía. Que aunque desde las ventanas se divisa la autovía, no se escucha nada. Un patio super arreglado y bonito, el cual tienes que bajar unas escaleras, con mesita, decorado con flores, muy al estilo andaluz. Nuestro hijo que es muy curioso bajó e investigó el patio y estuvo hablando con Mark. Sin problema. Y unos dueños ( Mark y Sharon) atentos desde un principio, y como buenos escoceses madrugan temprano y nos preguntan como nos va, o si falta algo, con su factura de por medio, se ve que les encanta esta tierra y su clima y la tranquilidad. Nos informó de sitios para visitar, me bombardeó el WhatsApp de sitios donde desayunar, comer de los distintos sitios, una pena no haber podido hablar con ellos más tiempo, porque Sharon es encantadora( ya le comenté que mis jefes, la mitad son jerezanos y la otra mitad escoceses, la casualidad), y su manera de entremesclar español-ingles. La ubicación pese a los comentarios, no creo que sea tan lioso, tan sólo poner La casita de la vaca en Google maps y te lleva exactamente, no busque otra fórmula ni navegador. Ahora si te dice gira a la izquierda ( ya a 200m de la casita) y hay una valla de obras como en nuestro caso, sigues de frente que te encontrarás una rotonda y solucionado. No hay nada negativo que reseñar. Cuando seáis una familia tan viajera como nosotros, de haber recorrido tantos 1000 de km, y haber pernoctado en cientos de sitios, verás como no se le da tanta importancia a minucias
Juan5 giorni fa