“Reserva natural para desconectar”
El lugar es una reserva natural. El entorno es maravilloso, se respira tranquilidad y paz. Las camas super cómodas, cocina y zona de comedor disponible 24h. Buena conexión con el centro de Leticia mediante autobús por 4000 pesos colombianos. La amabilidad de la propietaria Marta y la posibilidad de pagar desayuno por 9000 pesos hechos por Ilda, una señora mayor muy entrañable y simpática. Al estar alejados del centro te limita un poco, pero al reservarlo ya lo sabes. Aunque hiciese calor, el agua de la ducha salia fría. Cuando llegábamos de noche (que eso ya es a partir de las 6 y algo en septiembre) no había iluminación y tienes que llegar a la cabaña con la linterna del móvil. Echamos de menos también un cambio de toallas porque al ser un sitio tan húmedo nunca se llegaban a secar. Y que hubiesen limpiado la habitación algún dia. Por lo demás el lugar es un paraíso
SandraUn mese fa