The service from Ariel and all the staff. It’s 1.4 km from Esteiro beach.
Esteban3 settimane fa
★★★·Xove·9.1
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oppure scrivilo e basta — “intorno al 20, tre notti”
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Hotel Os Faroles Playa de Esteiro in Xove offers stylish rooms with private bathrooms, sea or mountain views, and modern amenities. The on‑site restaurant serves Spanish, Middle Eastern, seafood, and steakhouse dishes, plus brunch, high tea, and cocktails. Guests enjoy a garden, terrace, bar, pool, sauna, and fitness centre. Located just a 19‑minute walk from Esteiro Beach, it is ideal for beach lovers.
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Come gli ospiti valutano la struttura, aspetto per aspetto.
The service from Ariel and all the staff. It’s 1.4 km from Esteiro beach.
Esteban·3 settimane fa
Todo
Florencio·4 settimane fa
The peace and the location were perfect, and the staff member who served us at ten made an amazing breakfast that let us keep walking—great service and friendly attitude. The sunset view from the room was spectacular. Nothing negative.
Alfredo·Un mese fa
Poder alojarme con mi mascota. Las maravillosas vistas Al ponerse el sol , el entorno del alojamiento. Y la excelente atención del camarero joven con anteojos que nos atendió en el restaurante. La cama era bastante cómoda y todo estaba limpio. 1.Mal aislamiento acústico. En la habitación se escuchaba el ruído proveniente del bar de abajo (suerte que a las 12 y poco ya cerraban) y qué decir de los sonidos del resto del alojamiento . Cisternas, grifos, toses.TODO se podía oír en nuestro cuarto durante la noche. Menos mal que los cuartos no tienen tv. 2.El hecho de que nadie nos avisase de que el perro residente corretea habitualmente entre las mesas del comedor en busca de comida mientras los comensales cenan. Cuando me comunicaron que era un local pet friendly imaginaba un lugar donde las personas pueden cenar con su perro tranquilamente atado con correa a su lado y sin molestar a ningún otro cliente. Pero no una barra libre canina. La preocupación de que mi perro ( que dormía plácidamente hasta entonces) pudiese ponerse nervioso y molestase a otras mesas no me dejó seguir disfrutando del momento. Así que a la cuarta o quinta carrera del perrito a lo largo del establecimiento decidimos finalizar nuestra cena. Quizás ponerle un bol de comida en la puerta hubiese bastado. En fin, supongo que son sus costumbres y hay que respetarlas. 3. Una de las almohadas tenía un fuerte olor a perfume como de patchouli.quizás alguna clienta anterior la había rociado. Simplemente la retiré. La cisterna perdía agua y era un poco tortuoso aparte de poco ecológico. Espero que lo hayan detectado y solucionado. No puedo decir que no cumpla mis expectativas pues acostumbro a viajar sin expectativas, pero la experiencia fue muy mejorable
Mònica·Un mese fa
The panoramic view and the quiet spot were great, and the portions at the restaurant were generous. The only downside was that at night some guests talked loudly outside, even though the room windows were above them.
Stefano·Un mese fa