“Escapada perfecta”
Es, sin duda, el mejor alojamiento en el que he estado en el pirineo. Es tan precioso. Está cerca del Valle de Pineta y también del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Es un sitio idílico, tranquilo, encantador, con unos anfitriones excepcionales. Las instalaciones son perfectas y hay gatitos, lo que lo hizo más encantador todavía. Las camas cómodas, mucho espacio, se escucha el río desde el balcón, secador de pelo, toallas, muy bien equipado en general, el jardín trasero. tiene tantas cosas buenas que no terminaría nunca de escribir. Sin duda, repetiremos. Solo como sugerencia: estaría genial que hubiese un escurreplatos. La griferia de la cocina goteaba pero informamos enseguida a los anfitriones porque nos supo mal que hubiese desperdicio de agua. Pero insisto, esto NO ES UNA QUEJA, porque nos encantó alojarnos allí
Maria2 settimane fa