“Mejor hotel de todo nuestro viaje”
Todo, de verdad, la amabilidad del servicio (te buscan todo lo que les pidas con una eficiencia exquisita), el desayuno que te ponen y el que te hacen para llevar temprano. La habitación de lujo, con todo lo que te puedas imaginar (hasta cuenta de Netflix), nevera, aire acondicionado, ventilador de techo, antimosquitos grande, lavabo y ducha inmensos (con presión normal), etc. Piscina y sobre todo, la tranquilidad de poca gente. El camino de acceso bastante bacheado y complicado de llegar si no sabes donde está
Jesús·Há 4 meses