“Estancia maravillosa”
Una estancia maravillosa. Ibrahim y Fatima son encantadores, muy amables y atentos en todo momento. Nos hicieron pasar una estancia inolvidable. El riad es precioso: cuidado, tranquilo y completamente renovado. Los desayunos son variados y exquisitos. La habitación era grande y espaciosa. Las almohadas muy cómodas; la piscina de buen tamaño. El agua está fría, pero se agradece enormemente con el calor de la ciudad. El wifi funciona como un rayo y la terraza, aunque no tiene grandes vistas, está genial para relajarse. La ubicación es perfecta: cerca del centro pero alejada del jaleo. El acceso puede ser un poco confuso al principio por el entramado de callejuelas, pero al segundo día ya te haces con el camino. ¡Marrakech es así!. Aunque no se puede acceder en coche, tanto el transfer del aeropuerto como las excursiones nos recogieron muy cerca. Como punto a mejorar, el aire acondicionado está instalado en el techo y, al ser la habitación de techos altísimos, apenas se notaba. Con más de 40 °C las noches fueron bastante calurosas, especialmente la última. También comentar que en la habitación triple, la escalera de caracol resultaba un poco incómoda
Karsten·Месяц назад