La amplitud de la habitación. Accedieron a adelantar el desayuno, aunque nos decepcionó. Cuando llegué a la habitación encontré en el suelo sábanas sucias y el cojín tirado. Excesivo ruido por la noche en la habitación ya que había un aire acondicionado pegado a la misma. Tuvimos que desayunar media hora antes por una competición y nos dejaron algunas cosas pero ni siquiera un café calentito. Decidimos cenar allí, y lo más típico de Córdoba, el flamenquín no tenía, algo extraño y poca previsión.
NataliaНеделю назад