La estancia ha sido agradable en general y el alojamiento tiene su encanto, aunque creemos que hay algunos aspectos que podrían mejorarse para que la experiencia fuese más cómoda. En la habitación, la ducha tenía muy poca presión de agua, algo que resultaba un poco incómodo. La cama también hacía bastante ruido al moverse, por lo que durante la noche podía resultar difícil descansar sin generar sonidos. La iluminación de la habitación era algo escasa y creemos que contar con algún punto de luz adicional la haría mucho más acogedora y práctica. En cuanto a la limpieza, estaba correcta, aunque pensamos que podría cuidarse un poquito más. También hay que tener en cuenta que es un entorno bastante vivo y con sonidos propios de la zona. Sobre las cuatro de la mañana se escucha el canto de llamada a la oración de las mezquitas cercanas, algo habitual en gran parte de la isla y que puede despertar a quienes tengan el sueño ligero. Además, hay animales alrededor del alojamiento: se escuchan gallinas muy temprano por la mañana y, durante la noche, los gatos pueden maullar y pelearse con bastante intensidad, lo que también puede resultar molesto para dormir. Dicho esto, por lo demás hemos estado bien y la experiencia ha sido positiva. Con algunos pequeños ajustes en la habitación, especialmente en la presión del agua, la cama, la iluminación y la limpieza, creemos que la estancia podría mejorar bastante
Itziar3周前